Escuela de Arquitectura

 

Camino a la Reconciliación: la arquitectura como esperanza para las victimas del conflicto armado

 

Los estudiantes Carlos Andrés Cantillo y Jana Guevara de ultimo semestre de Arquitectura fueron nominados en la categoría Proyecto arquitectónico en la 5Ta Bienal de Arquitectura con su propuesta “CAMINO A LA RECONCILIACIÓN - MUSEO MEMORIAL EN SANTIAGO DE CALI A LAS VÍCTIMAS DEL CONFLICTO ARMADO INTERNO DE COLOMBIA”.

Este proyecto fue desarrollado desde la importancia de la construcción de memoria histórica a raíz del conflicto armado interno que ha marcado a Colombia durante más de 50 años; destacando como éste ha dejado un impacto y daño devastador en las víctimas y sus familias, afectando, además la territorialidad del país a través del tiempo. Perjudicando especialmente la propiedad privada, el uso de la tierra y causando una ruptura sociocultural y colectiva que ha dejado miles de víctimas de secuestros, asesinatos, desapariciones y desplazamientos forzados entre 1996 y 2012.

Teniendo en cuenta lo anterior, Carlos Cantillo y Jana Guevera decidieron focalizar su trabajo en la Unidad de Víctimas de Santiago de Cali, encargada de coordinar todo lo que concierne a la atención de las víctimas del conflicto armado no cuenta con espacios idóneos para ayudar a la toda la población que necesitan ser atendidas y que resalte la memoria colectiva de las mismas, en consecuencia, muchas de estas víctimas pierden la posibilidad de reivindicarse y salir de su situación de vulnerabilidad abriendo el campo de acción para el proyecto de un museo memorial. Para esto, se ha escogido un espacio simbólico para la memoria de la ciudad de Cali, donde ocurrió una de las tragedias más importantes, el día 7 de agosto de 1956 donde la Cali de ese entonces estuvo a punto de fundirse en una explosión de 42 toneladas de dinamita contenidas en siete camiones custodiados por el Ejército y estacionados en inmediaciones de la estación de carga del ferrocarril. Este espacio caracteriza principalmente por su cercanía a espacios de un alto flujo de migrantes, ya que la terminal de transporte municipal es punto al cual llegan cerca del 90 % de las víctimas del conflicto armado que buscan ayuda en la ciudad, además de ser un punto que prevé la reestructuración del SITM y que incluirá una estación del tren de cercanías.

Para aportar una solución al problema el proyecto desarrolla tres conceptos los cuales definen el carácter y programa de la arquitectura: Rememoración, Reparación y Reconciliación. Estos conceptos refieren al proceso seguido por las víctimas a lo largo de su camino para acceder a la justicia y a la reconciliación, y se reflejan en tres módulos proyectuales que componen el edificio: un museo memorial en donde se exponga la realidad del conflicto armado junto a la participación de las víctimas; espacios para la atención y reparación en donde las personas afectadas por el conflicto recibirán las ayudas que el gobierno brinda y escenarios de reconciliación en donde las víctimas podrán dejar de victimizarse y recibirán las herramientas necesarias para continuar con su vida.

Para el espacio de memoria, o museo, el acceso se hace por una de las zonas volumétricas menos jerárquicas y, en este caso, de forma subterránea a un espacio extremadamente bajo y de amplia extensión horizontal, que permite generar la sensación de peso, y que hace que los visitantes deban pasar primero por la tierra. Luego, para la transición entre el acceso y las salas se generaron cenotafios sin nombre ubicados en el techo, que modifican la percepción espacial de la transición y hacen que al acercarse a la zona de las salas el espacio se comprima, dejando al espectador al nivel de las representaciones de las personas que no están.

Luego, las salas del museo se desarrollan representando todos periodos de la violencia hasta el día de hoy: La de la violencia bipartidista, que comprende 24 años y va desde 1958 hasta 1982. En esta sala, el elemento principal es un muro de resina epóxica donde se guarda un amplio número de machetes, arma utilizada para asesinatos en la época de la violencia, y que dio paso a los tan conocidos métodos de tortura por parte de liberales y conservadores; La sala del golpe de opinión, dirigido por el Ejército donde el general Rojas Pinilla toma la presidencia del país. que actúa como una transición entre la época de la violencia y la de los grupos armados; la expansión guerrillera, que comprende el período histórico entre 1982 y 1996. El elemento principal de esta sala es el río, que cambia para estar relleno de casquillos de bala; La sala de la lucha a sangre y fuego por el territorio, la cual comprende entre los años 1996-2005. representado por jardines interiores, y el río central se convierte en una textura de resina color rojo en representación a la sangre derramada en el período. La última sala representa el período de negociación y paz comprendida entre 2005 hasta hoy en día caracterizada en su mayoría por asesinatos falsos dentro de la lucha contra las guerrillas y la construcción de un proceso de paz.

Para lograr el segundo concepto, la reparación se incluyó en el proyecto el Centro Regional de Atención a Víctimas donde se conciben los espacios existentes en el centro de atención gubernamental, con las respectivas modificaciones para que mejore su funcionamiento, estas en función de mejorar su capacidad de atención e incluir servicios como la atención especializada para mujer, niños, adultos mayores, y ofrecer espacios de capacitación laboral e integración de las víctimas a una vida en un nuevo territorio. Y Finalmente, para lograr la reconciliación se plantean zonas deportivas, zonas artísticas, espacios educativos al aire libre, espacios de esparcimiento exterior y un museo al aire libre. Logrando así, brindar un espacio multivalente que incluya a la comunidad más cercana, a la ciudad y a las víctimas, proporcionando también un auditorio con múltiples actividades que ofrece su servicio a la ciudad, víctimas del conflicto y visitantes del museo.

Es de gran importancia para la Escuela de Arquitectura destacar como sus estudiantes reconocen los conflictos sociales que han marcado nuestra sociedad y como desde lo arquitectónico contribuyen a la creación de una sociedad en paz y próspera.