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Nacionalismo y Arquitectura. El revival neoindigenista 1930-1950

Autor: Francisco Ramírez Potes y Jaime Gutiérrez Paz

Los revivals (y el neoindigenista no es la excepción) se presentan como una reacción frente a una o unas condiciones del presente y dirige la atención hacia aspectos particulares del pasado, en una tarea de revaloración y reafirmación. Este tipo de tareas implica investigación, pero también idealización e imaginación: al tiempo que se pretenden rescatar formas, hay transformaciones y reinvenciones y mezclas inéditas en función de los programas y problemas arquitectónicos del momento.

Sin embargo el indigenismo, a diferencia de muchos revivales europeos, no responden a la nostalgia y aunque se limito en la mayoría de sus casos a aspectos casi exclusivamente ornamentales, lo que limito tu trascendencia, la búsqueda no fue de ninguna manera ingenua. El neo indigenismo poseía para entonces, ciertas características especiales, que resolvían lo que podría verse en otro contexto como condiciones antitéticas: búsqueda y afirmación. De hecho la mayoría de los arquitectos vinculados a la exploración de las posibilidades expresivas del neo indigenismo –en el momento en que se hacia el transito de las formas sociales, técnicas y artísticas no modernas a las modernas-,consideraron que la reivindicación y construcción de unas culturas nacionales era parte de la modernización y por tanto comprometía no solo la reivindicación de un pasado artístico olvidado, sino de sectores sociales y culturales segregados, marginados e incluso reprimidos. En este sentido, a diferencia de los conservadores y nostálgicos románticos, apostaron por una estética en la que veían una promesa de liberación cultural y social, que a la postre fracasó pues no fue posible conquistar un efectivo mejoramiento de las condiciones de vida de los pueblos indígenas.

La persistencia en este intento, nos obliga a comprender la legitimidad de sus motivaciones el contexto e que surge, y en la medida de lo posible, descubrir la imagen de sociedad a la que aspiran. Muchos arquitectos contemporáneos formados en el espíritu de la modernidad – y lejos del exotismo y sin buscar una legitimación en la historia o lo propio para su quehacer- exploran la riqueza de las lecciones de las arquitecturas prehispánicas en el tratamiento del espacio, en las formas de emplazamiento y su relación con el paisaje y en el tratamiento del medio ambiente. Es así como muchos arquitectos en América Latina creen necesario aun, junto al esfuerzo creativo, el esfuerzo comprensivo, dirigido a la construcción de un escenario social integrador por un lado, y sensible, como muchas de las formas de ocupación prehispánicas, a las condiciones ambientales de las distintas regiones de nuestro continente, por otro. Este trabajo explora los precedentes de este tipo de búsqueda.